La forma física es un estado complejo determinado por varios componentes que interactúan entre sí, y cada uno de los cuales requiere un entrenamiento especializado para desarrollarse de forma óptima.
Estos componentes son:
1.- RESISTENCIA ORGÁNICA: es la aptitud para realizar un esfuerzo de intensidad leve o moderada durante un tiempo prolongado.
2.- RESISTENCIA MUSCULAR: es la aptitud para realizar un esfuerzo de intensidad elevada durante un tiempo relativamente largo. También se define como la capacidad de un músculo para mantener contracciones repetidas o una contracción fija durante un cierto período de tiempo.
3.- FUERZA: es la aptitud para vencer una resistencia estática exterior o una fuerte oposición al movimiento. Es un esfuerzo cualitativo de duración breve.
4.- VELOCIDAD COORDINACIÓN Y EQUILIBRIO: es la aptitud para realizar un movimiento o ejercicio con la mayor rapidez posible.
5.- FLEXIBILIDAD o ELASTICIDAD: es la capacidad para mover una articulación a través de su rango total de movimiento, es decir, para moverse siempre hasta sus topes naturales.
El fútbol es quizás el más exigente de todos los deportes.
En el fútbol moderno (en cualquier nivel) el entrenamiento y el acondicionamiento son esenciales.
Pocos deportes se juegan en un terreno de juego tan grande, con una larga duración y sin periodos de descanso regulares.
La Demanda Física en el Fútbol
¿Cómo se puede caracterizar el esfuerzo del futbolista? Está compuesto sobre todo por esfuerzos explosivos, repetidos en forma intermitente un elevado número de veces. Esto nos hace detenernos sobre dos palabras: Explosivos y Repetidos. Aquí encontramos dos parámetros posibles:
- En cuanto al aspecto “explosivo”, representa un parámetro que nosotros denominamos cualitativos y que implica un entrenamiento fundamentado en la fuerza. Cualquier acción motriz pasa por contracciones musculares cuya calidad depende de su intensidad. Así pues, explosión, velocidad y parada no son más que casos particulares de la contracción muscular, es decir, de la fuerza. Establecemos el músculo, es decir, la fuerza, como elemento central de la estructura mecánica humana (Cometti, 1988). La musculación sirve para mejorar la fuerza en cantidad y sobretodo en calidad.
- En cuanto al aspecto “repetido”, se adopta un parámetro cuantitativo que está basado únicamente en la resistencia. Hay que desarrollar la aptitud de repetir la fuerza recurriendo a las distintas vías energéticas.
Según Dufour, la distribución de los esfuerzos en fútbol es la siguiente:

Entre los tres tipos de esfuerzo, los que constituyen el 14% son los más importantes pues son los más determinantes en un partido de fútbol. Por ello, la musculación irá dirigida a estos esfuerzos de alta intensidad para mejorar su calidad. La resistencia irá encaminada a aumentar el número de esfuerzos realizados.
Un estudio de Winkler muestra la distribución estadística de las distancias de carrera de un jugador a lo largo de un partido y obtiene al igual que Dufour que la distancia más utilizada por un futbolista va de 5 a 15 m.
Según Mombaerts la mitad de los tiempos de reposo tienen una duración inferior a 15”.
Con todo lo expuesto y comentado se puede afirmar que el fútbol es un juego de tipo de explosivo caracterizado por acciones de tipo “intermitente” con lo que el entrenamiento por "contraste" es el más interesante aumentando las diferencias entre los esfuerzos intensos y los moderados.
La preparación física desarrollada a partir de la resistencia, el parámetro CUANTITATIVO
La concepción tradicional de la preparación física está fundamentada esencialmente en la resistencia. La lógica de los entrenadores inmediatamente se vuelca sobre los 95% del juego (incluido el 35% de reposo) pensando que la preparación física se debe estructurar principalmente sobre este tipo de esfuerzos.
Con este razonamiento se llega a una consideración esencial: el desarrollo de la resistencia. Trataremos de resumirla. Se desarrollan a diferentes vías energéticas: aeróbicas, anaeróbicas lácticas y anaeróbicas alácticas.
El trabajo aeróbico constituye la base sobre la cual deben reposar los otros dos. Esto se debe representar sobre la forma de una pirámide, los esfuerzos explosivos son desarrollados después de un período necesario de entrenamiento de la resistencia.
Es con esta pirámide con la que se planificaba y se desarrollaba la preparación física en la época de la resistencia. Entre los medios disponibles para mejorar la resistencia, la carrera continua ha constituido durante largo tiempo la base esencial, se habla de la resistencia fundamental con un bajo nivel de frecuencia cardiaca (130 p.p. aprox.) o de trabajo a velocidad máxima aeróbica.
La preparación física desarrollada a partir de la fuerza, el parámetro CUALITATIVO
La “pirámide de la resistencia” sufre una importante limitación. Nos lleva a la siguiente contradicción: Para preparar los esfuerzos explosivos breves de gran intensidad utilizamos ejercicios lentos con un volumen elevado. Debemos recordar que muscularmente estos dos tipos de esfuerzos son incompatibles. Se puede decir que en un caso entrenamos un mayor porcentaje de fibras lentas (con la resistencia) y que en otro caso estimulamos en forma preponderante las fibras rápidas (la fuerza explosiva).
El antagonismo fisiológico entre estos dos tipos de fibras es conocido desde hace mucho tiempo: Nunca se preparan las fibras rápidas con un entrenamiento para las fibras lentas.
También podemos retomar las bases teóricas de Howald con relación a la transformación de las fibras: La transformación de las fibras rápidas a lentas es fácil, a la inversa (lentas hacia rápidas) es muy difícil.
El resultado de nuestro análisis nos lleva a presentar el fútbol como un deporte que exige de las fibras rápidas. Toda fundamentación basada en la resistencia nos parece errónea. Empezar con carrera lenta va en contra de lo que hemos fundamentado: mejorar le eficacia del futbolista.
La mejora de la velocidad y la fuerza explosiva
Proponemos invertir la pirámide de la resistencia, para partir de los esfuerzos intensos. La musculación ha dependido siempre de la resistencia, y a estado ubicada en una programación construida sobre la lógica de la energética. Es por eso que pensamos conveniente invertir completamente este pensamiento.
La preparación física debe permitir la mejora de la eficacia de todas las acciones, como, por ejemplo, saltar más alto, acelerar más rápido. La musculación es la que permite el desarrollo de esta fuerza explosiva. Luego, es necesario tratar de aumentar la potencia y la velocidad de una acción, lo que nos es fácil de obtener.
Por eso pensamos que la fuerza explosiva debe ser la base de la preparación física, la resistencia debe venir después.
ANALISIS SISTEMICO, INTEGRADO Y ESPECIFICO DEL ENTRENAMIENTO MODERNO DEL FUTBOLISTA
INTEGRACIÓN DEL ENTRENAMIENTO CONDICIONAL, TÉCNICO Y TÁCTICO
La Preparación Física, es un medio que desarrollado con precisión le permitirá al jugador tener el combustible suficiente para expresar todo su potencial de creatividad, talento y entrega durante los noventa minutos que dura el juego.
La misma debe estar subordinada a la IDEA de juego que será determinada por el entrenador.
La preparación Física no puede estar segmentada del entrenamiento Técnico-Táctico.
GRUPAL vs. POR LINEAS
ASPECTOS PRIORITARIOS EN EL DESARROLLO DE LAS CUALIDADES FÍSICAS
El Entrenamiento Funcional y Neuromuscular
El Fútbol ha sido clasificado de diferente manera, (como deporte de transición aeróbica-anaeróbica, aeróbico-anaeróbico intermitente, etc.), pero todas las clasificaciones coinciden en la sucesión alternada y variable de esfuerzos anaeróbicos y aeróbicos.
El modelo de rendimiento en el Fútbol, es el punto de partida para la metodología del entrenamiento funcional, definido como: "la capacidad de repetir esfuerzos breves de elevada intensidad y precisión, en intervalos con pausas de diversa duración".
El Entrenamiento Funcional persigue entonces, el objetivo fundamental de permitir el mantenimiento de las propiedades fundamentales de juego.
El conjunto del Sistema Morfológico, Funcional, Metabólico y Neuromuscular presenta respuestas de adaptación específicas para los distintos tipos de carga (estímulo), expresados en las diferencias de intensidad, volumen, densidad y periodización de la misma, las cuales deben respetar prioritariamente las características específicas del fútbol.
Base Neuromotriz del Fútbol
· Correr a ritmos variables (con y sin balón)
· Correr distancias diversas (con y sin balón)
· Golpear con y sin carrera
· Golpear con oposición (pase o tiro)
· Golpear sin oposición (pase o tiro)
· Golpear a distancias variables (pase o tiro)
· Saltar con y sin carrera y con y sin oposición
· Lanzar con y sin oposición
· Lanzar con y sin carrera
· Lanzar a distancias variables
· Conducción con y sin oposición
· Recepción con y sin movimiento
· Cabecear con y sin oposición
· Trabadas, deslizamientos, frenadadas, giros y barridas
· Orientación en espacios reducidos (visión marginal)
· Alta precisión (capacidades coordinativas)
· Combinación de habilidades básicas y complejas
Objetivos Específicos de la Preparación Física del Fútbol
· Alta velocidad de reclutamiento muscular
· Fuerza explosiva (Potencia - Saltabilidad)
· Potencia y capacidad aláctica
· Potencia láctica
· Potencia aeróbica específica (50 a 55 ml/k/m. de VO2 max.)
· Capacidad de remoción del lactato
· Eficiencia metabólica y funcional
Orientación Metabólico-funcional del Entrenamiento
- Aumento de la potencia y de la capacidad del metabolismo aláctico.
- Aumento de las reservas del glucógeno muscular, con entrenamientos en tasas controladas de lactato.
- Aumento de la capacidad de remoción del lactato muscular, a través de la vía endomuscular en las fibras oxidativas y de la remoción hacia la circulación, con el objetivo de evitar elevar la acidez del músculo, elemento que afecta notablemente a la potencia y la coordinación neuromuscular.
- Aumento de la potencia lactácida, para sostener la mayor potencia aportada por la vía energética aláctica (ATP-CP).
Bases Metodológicas del Entrenamiento Funcional y Neuromuscular del Fútbol
- El desarrollo de métodos modernos de entrenamiento del futbolista nos exige el conocimiento exacto de sus perfiles metabólicos, funcionales y neuromotrices específicos.
- La intensidad de los esfuerzos esta regulada por la propia situación de juego y por su relación trabajo-pausa con un predominio de cargas que no superan los 10 a 20". (Intermitencias)
- La resistencia específica debe respetar el contexto de alternancia de esfuerzos alácticos (altas intensidades) predominantes con alta restauración aeróbica y bajas tasas de lactato, con el objetivo de evitar las afectaciones producidas por la caída del pH muscular (Pérdida de la coordinación del gesto técnico específico).
- La preparación muscular (Capacidades de Fuerza) del futbolista presenta un rol prioritario, por el desarrollo de la Fuerza máxima y explosiva, la potencia y la saltabilidad. (Alta velocidad de reclutamiento muscular, fuerza explosiva y alto control del modelo cinemático-técnico específico)
- El objetivo específico es metabolizar mejor el lactato y no solamente aumentar su tolerancia; entendiendo que altas tasas de lactato muscular y sanguíneo no representan la realidad específica del Fútbol, lo que estaría representando cargas de niveles metabólicos muy por encima de los requerimientos de este deporte.
- Esto exige una exacta valoración de la carga técnico-táctica y competitiva con el objetivo que esa especificidad motriz esté sustentada por una realidad metabólica también específica.
- El Entrenamiento Aeróbico de Base, debe sustentarse en una conceptualización específica, y de alta transferencia hacia las características metabólicas, cinemáticas y biomecánicas del deporte específico. Evitando en esta dirección el entrenamiento de muy larga duración y baja intensidad, que no estimulan la capacidad fundamental del juego.
- No recurrir unilateral ni exclusivamente a cargas donde el control de la frecuencia cardíaca sea el determinante, como en los fondistas, en cuanto se desarrolla la componente lenta de la musculatura, siendo esto desventajoso para un futbolista que necesita en la aceleración una componente cualitativamente muy importante (Alta Potencia Anaeróbica Aláctica.)
- Los sistemas de entrenamiento de la resistencia específica mejoran la eficiencia del futbolista, junto con su explosividad, aunque el mantenimiento de esta característica cualitativa en su máxima condición depende de la capacidad de recuperación y de la posibilidad de trabajar con altas potencias con niveles medios de lactato.
- El Entrenamiento de la potencia aeróbica tiene como objetivo mejorar los costos aeróbicos de las carreras de alta intensidad, aumentar la velocidad de restitución de los fosfágenos y aumentar la velocidad de remoción del lactato.
- La utilización de variaciones de los ejercicios competitivos, con mayor número de adversarios, o con número menor, con diferencias físicas, adversarios más rápidos o más lentos, variación en la amplitud de las dimensiones del terreno y de la duración del juego, son específicamente de alta transferencia. (Metodología en base a Juegos y Espacios Reducidos)
- El futbolista debe ser motivado para estar siempre en movimiento, a baja velocidad, y debe ser obligado a una mayor intensidad del gesto técnico aumentado la precisión, la velocidad o la oposición de un adversario, pero todo esto en tiempos controlados y limitados. (Relación entre la Potencia Aeróbica y la Potencia y Capacidad Anaeróbica aláctica)
- El erróneo manejo de las relaciones trabajo-pausa, la escasa Base Aeróbica específica, el abuso de cargas técnico-tácticas o competitivas y el no uso de cargas Regenerativas produce niveles de la forma deportiva muy inestables, donde las posibilidades de adaptación del futbolista se encuentran sobresolicitadas. (Fatiga, sobrentrenamiento, lesiones, etc.)
- El abuso del entrenamiento de la resistencia a la velocidad, la capacidad láctica y la tolerancia al lactato generan, en el futbolista una preparación inespecífica y desestructurante desde el punto de vista coordinativo y motriz y de alto riesgo lesional.
- El impacto de adaptación metabólica y funcional debe surgir de la coordinación coherente entre los trabajos técnico-tácticos específicos y las cargas condicionales, en una correcta integración de la dinámica total del entrenamiento. (Unidad condicional y coordinativa)
- El conjunto de estos elementos se asocia directamente a que el entrenamiento condicional de la resistencia, la fuerza o la velocidad esté al servicio exclusivo de la calidad técnica (individual y colectiva), o sea de las capacidades sensoperceptivas y coordinativas.
- Los niveles de desarrollo de las distintas capacidades (funcionales o neuromusculares) estarán en dependencia directa de los sistemas tácticos y de la posición (especialidad) en el campo de cada futbolista (Perfil genético dominante).
- Las relaciones en el manejo conjunto de las capacidades tienen un vínculo específico con la formación física de base y la historia de entrenamiento del futbolista, tanto a corto como a largo plazo. (Extrapolación metodológica directa.)
- El entrenamiento aeróbico aumenta especialmente la capacidad enzimática aeróbica y el entrenamiento básicamente anaeróbico aumenta la capacidad enzimática anaeróbica. En toda adaptación de entrenamiento puede determinarse no solo un efecto específico sino también local de la actividad enzimática.
VELOCIDAD EN EL FUTBOL
El objetivo final del entrenamiento de la velocidad en el fútbol es el desarrollo de una velocidad de movimiento máxima (capacidad óptima de sprint al correr con o sin balón) y su relación con la velocidad gestual (pasar el balón, recibirlo, conducir, etc.) para aumentar la capacidad de rendimiento en la competencia. (Gerisch, Strauss, Weineck.)


